Venta de empresas
La venta de una empresa puede ser la mejor forma de concluir un ciclo al frente de una empresa, pues permite transformar en líquido el patrimonio empresarial y, a su vez, garantizar la continuidad de la actividad y de los puestos de trabajo.
Así, es una alternativa a considerar especialmente cuando:
- El empresario carece de sucesión familiar.
- La empresa goza de unas perspectivas favorables, pero carece de recursos financieros para desarrollarlas.
- El empresario percibe que su compañía no está preparada para un entorno tan competitivo y global.
- El empresario considera que ya ha alcanzado sus objetivos, o bien no se siente con la motivación necesaria para seguir al frente de la empresa.
- La compañía sufre las consecuencias de diferencias entre accionistas, lo que puede dañar gravemente su valor.